Posts etiquetados ‘salir del armario’


Hoy es jueves, 26 de abril de 2012, día de la Visibilidad Lésbica y son exactamente, ahora mismo, las 7:40 h de la mañana.

Tanta exactitud porque anoche, justo anoche, caminábamos mi mujer y yo por las calles de Valencia, cogidas del brazo cual dos “marujas” al uso, alegres, charlatanas, contándonos cómo nos había ido el día (vino a recogerme al trabajo) cuando pasó un coche con tres o cuatro tíos dentro y por la ventanilla nos gritaron a todo pulmón en tono despectivo “¡Bolleraaaaas!”

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Grupo de Lesbianas de Lambda-Valencia

Noticia aparecida en El País 27/04/2011

La verdad es que este post tenía que haber salido al día siguiente (27/04) de celebrar el Día de la Visibilidad Lésbica, pero el trabajo me ha impedido dedicarle el tiempo necesario hasta esta mañana… Y transcurridos un par de días, no sabía si publicarlo o no, pero finalmente he pensado que tal vez a alguna le pudiese interesar qué se había hecho (por si no lo ha leído en prensa o visto en televisión), cuál ha sido la repercusión y algunas de las reacciones que sí he podido leer en estos dos días.

Bueno, como seguramente sabréis, el Grupo de Lesbianas del Col·lectiu Lambda-Valencia ha organizado una serie de actos para toda esta semana en la que estamos (el siguiente post va a ser la agenda para este fin de semana que empieza hoy), pero el día grande, el señalado en todos los calendarios lésbicos fue el pasado martes, 26 de abril.

Ese día se celebró a nivel estatal el Día de la Visibilidad Lésbica. ¿Por qué en esta fecha? ¿Tiene algún significado especial? Sí. Lo tiene. Y mucho. Es la fecha en la que falleció la periodista, escritora y activista lesbiana Jennifer Quiles (Londres, 1968-Barcelona, 2005), que entre otras muchas cosas escribió el libro “Más que amigas”, primer manual de autoayuda para lesbianas y bisexuales que se editó en nuestro país. De todos modos, he observado consultando en la red su biografía que se da marzo (erróneamente, creo) como fecha de su fallecimiento. (más…)


Hoy es 26 de Abril: Día de la Visibilidad Lésbica.

Es la primera vez que voy a celebrar públicamente este día, un día creado para recordarle al resto del mundo que existimos, que somos, que queremos, que vivimos, que estamos con ellos, entre ellos, junto a ellos… Que somos sus hijas, hermanas, primas, madres, amigas, compañeras de trabajo, pacientes, clientes, profesoras, alumnas, policías, políticos, médicos, jueces, carteras, veterinarias, arquitectos, limpiadoras, secretarias, jefas, deportistas, escritoras, lectoras, presas…

Pero también es un día para decirle a las lesbianas que aún están dentro del armario, que aún no se aceptan como son y sienten, decirles que no están solas, que estamos con ellas, que las estamos esperando y que se vive en plenitud y libertad cuando nos aceptamos, cuando nos comprendemos y asumimos nuestros sentimientos y nuestra forma de ser…

El día ha empezado temprano, como siempre, y con una canción constantemente sonando en mi ordenador: “Possession” de Sarah MacLachlan. Se repite una y otra vez sin cesar, y cada vez que suena me gusta más y me sube más el ánimo… Y sé que hoy es especial: es mi primer acto visible, público, como lesbiana. Voy a la Besada organizada por el Grupo de Lesbianas del Col·lectiu Lambda-Valencia en la Plaza de la Virgen a las 20:00 h. Me voy a exponer ante la gente para decirles que estoy aquí, que también soy de Valencia, que soy mujer, que amo a otra mujer y que soy feliz, y que me gusta cómo vivo y con quién vivo, y que no me escondo de ser como soy porque me siento con todo el derecho como ser humano de querer y ser querida, y que reclamo ese derecho para mí y para todas las lesbianas. (más…)


En mis 44 lésbicos años de vida, he tenido hitos memorables, significativos, que han ido marcando mi definición como bollera: mis muñecas y sus relaciones lésbicas (los pobres muñecos tuvieron que liarse entre ellos porque no les quedaba más remedio, visto el plan de ellas…); mi primer beso en la boca (si se puede llamar así…) a una mujer con 7 años, mi primera tocada de tetas (bueno… pezones en una tabla rasa de niña) a los 8 años (fue a la misma niña que besé por primera vez, que evolucionamos y avanzamos en nuestra relación 😀 -Mª Carmen, siempre te llevaré en mi corazón-); mi primer amor platónico, enfermizo (¡Victoria Abril cuando era la secretaria contable del “1, 2, 3… Responda otra vez”!); mis otros cientos de amores platónicos durante toda mi infancia y adolescencia (fui una niña muy aplicada en el colegio porque tendía a enamorarme con una facilidad escandalosa de mis profesoras, así que intentaba destacar en sus clases para que ellas se fijasen en mí); la primera vez que me atreví a declararme, que fue a mi profesora de inglés, Emilia (tenía yo 14 años y resultó ser una “kika” de la Iglesia Católica que se casaba en un mes…); mi primer beso de verdad (20 años) por amor, adulta y consciente de ello, atreviéndome con lo desconocido y sintiendo el mayor de los vértigos que jamás haya experimentado (Lucía, tu vida se truncó trágicamente, pero siempre vivirás en aquel beso), mi salida del armario con los amigos (todos dijeron “ya era hora de que tú te dieses cuenta, nosotros lo sabíamos desde hace bastante tiempo…”), mi amarga y dolorosa salida del armario con mis padres (“¿Qué hemos hecho para tener una hija así? […] Te llevaremos al médico para que lo arregle […] ¿Pero qué cojones encuentras tú en el coño de una mujer? […] ¡Ahora entiendo tantas amigas tuyas durmiendo en casa! […] Fuera de casa, no mereces ser hija nuestra…”), la salida de armario en mi trabajo (¡a partir de ahora tu chica viene a las comidas de empresa, claro que sí!), la primera vez que visité el ambiente (¡dios mío! ¡Cuántas mujeres! ¡Existía el paraíso y yo no lo sabía! -amigas y compañeras de Lezonlife, gracias por mostrarme el ambiente y por hacerme crecer como persona y como lesbiana, a mis 33 añitos…), y, por supuesto, todas y cada una de las mujeres con las que he compartido mi vida sentimental, a las que he amado con locura, que me han hecho mejor ser humano, más y mejor mujer, mejor amiga, mejor amante(¡!), más lesbiana (si cabe), con las que he construido hogares, refugios en los que cobijarnos y vivir intensamente nuestro amor; mujeres a las que sólo puedo dedicarles cariño, respeto, gratitud… ni un solo mal recuerdo a pesar de lo doloroso de las separaciones, del final del proyecto común, de que se acabase el amor… con cada una de ellas afiancé mi compromiso con mi propia identidad, con cada una de ellas me sentí cada vez más orgullosa de ser mujer y lesbiana.

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Después de vivir su corta aventura por Barcelona volvió de nuevo con su  familia a Algemesí. A partir de aquel entonces, se dedicó a trabajar en tareas del campo: en un almacén de naranjas, en la recogida del maíz,…Fue en esa etapa cuando conoció a Aurelio, un chico alto, atractivo, rubio y con ojos castaños. (más…)


Por aquel entonces el hermano mayor de Francesca tenía sus escasos ahorros en una hucha de cerámica que guardaba con recelo de sus hermanos pequeños. En aquellos tiempos de mucha miseria y trabajo precario, los esfuerzos para conseguir juntar unos ahorros eran enormes.

La inquietud de los 17 años de Francesca, unida a la autoridad de toda su familia que soportaba como buenamente podía, fomentó la búsqueda de nuevos aires en su vida. Necesitaba salir de aquel ambiente autoritario, (más…)


¿Quién no ha sufrido algún tipo de abuso en su vida, ya sea psicológico, sexual, laboral o de otro tipo?

Francesca, a la corta edad de 14 ó 15 años, sufrió abusos sexuales por parte de un matrimonio vecino del pueblo. Todo comenzó por la confianza que les daba la proximidad vecinal, la buena situación económica (con la que jugaban para tenerla a su merced) y el reputado nombre de una “buena familia”.

Empezaron pidiéndole sencillos recados, como pequeñas compras domésticas, a cambio de alguna propina (cosa que no venía mal, dadas las carencias que sufría). Una vez que se habían ganado la confianza de la pequeña, empezaron a invitarla a refrescos, comidas,… Hasta que un buen día (más…)

Mi Luna Llena (I) Relato erótico

Publicado: 10 septiembre 2010 de lezgirlvlc en relatos eróticos
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Loba Lunera es una lectora que nos preguntó si tendríamos inconveniente en leer un relato suyo y, si nos gustaba, parecía bien y considerábamos apropiado su contenido erótico para nuestro blog, pues que le gustaría que lo publicásemos… Loba Lunera ahora es una colaboradora externa de nuestro blog y lo que viene a continuación es la primera de las seis partes de que consta su relato “Mi Luna Llena”. Al Comando Lez nos encantó la idea y cómo pintaba esta primera entrega. Creo que he sido la única privilegiada que ha podido leer ya las seis partes, y que conste que he llegado hasta el final leyendo… Y cuando acabéis de leerlas todas, comprenderéis mi fuerza de voluntad para seguir leyendo con las dos manos sobre la mesa 😮 También es cierto que estaba en el trabajo, y eso siempre complica un poquito más las otras opciones… Chicas, que lo empecéis a disfrutar.

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Media hora más contigo

Publicado: 6 septiembre 2010 de granmimo en cultura lesbiana, historias lesbianas, reflexiones
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Hoy me he pasado todo el día, bueno toda la tarde, leyendo blogs, viendo cortometrajes, tráilers,… con un denominador común: todos “bolleriles”. Desde que empezamos el blog es cierto que le dedico más tiempo que antes a esto de la investigación en la web, pero he de reconocer que hay días donde especialmente necesito una inmersión en nuestro mundo.

Con lo de nuestro mundo me quiero referir a todo aquello que implique una relación más allá de la amistad entre dos mujeres. Y con mujer me quiero referir a todas aquellas personas (más allá del clítoris y el escroto…) que quieran considerarse libres de ser quienes quieran ser. (más…)


Francesca era la menor de 10 hermanos, nacida en una familia de clase media-alta, donde los negocios familiares eran una tienda en Algemesí y un taller de cerrajería artística. El ambiente familiar venía marcado por el carácter autoritario del padre, imponiendo y condicionando los deseos y elecciones de los hijos. Obligando, sobre todo a los hijos varones de la familia, a seguir la profesión del padre.

Por aquel entonces, era el año 1936 en plena Guerra Civil, España temblaba de miedo ante la barbarie y muchas familias sufrieron la pérdida de familiares, que marcaron de por vida a toda una generación. Entre la falta de trabajo y el miedo a los continuos bombardeos, comenzó un éxodo de población hacia tierras valencianas, último reducto de la República y donde la huerta aún podía alimentar algunas bocas hambrientas más. (más…)